HISTORIA DEL PTV

LOS ORÍGENES DEL PTV

A finales de los años cuarenta en la ciudad de Manresa (Cataluña) los hermanos Antoni y Guillem Tachó regentan un taller de reparación de automóviles y motos. No sólo los reparan, sino también se dedican a mejorar las mecánicas de serie. Una de sus actividades es el diseño, fabricación e instalación de equipos de gasogeno, debido a las restricciones de combustible que padece el país. También hay una gran escasez de recambios que los lleva a fabricar ellos mismos los que necesitan, especializándose en carburadores sota su propia marca “Tachó”, que instalan en los automóviles que pasan por su taller.

LOS PRIMEROS PROTOTIPOS

En sus horas libres crean el que será su primer coche, quién por su parecido con el mamífero acuático lo llamaran “coche ballena”. Su primera versión cuenta con tres ruedas, aunque mas tarde un planchista conciudadano, de nombre Panosa, vuelve a hacer la carrocería para modificar el coche que tendrá cuatro ruedas y unas líneas muy estilizadas. Lleva un motor de 648 cc y 18 caballos de potencia, que aguantan un peso de 660 kg. Sus 3,90 metros de largo por 2,20 de ancho permiten llevar dos personas. El día 7 de agosto de 1950 obtiene la aprobación de la delegación de industria y al cabo de poco tiempo ya es matriculado con la placa B-80.347.

Vista en perfil del coche "Ballena"

Un amigo de los hermanos Tachó colaborará en el siguiente proyecto, se trata de Josep Vila, uno de los futuros fundadores de AUSA. Juntamente con él participan en algunas pruebas automovilísticas de carácter comarcal.

Al cabo de un tiempo piensan en fabricar un coche de menores prestaciones y que comporte un coste menor, con la mirada fijada en una posible producción en serie. Simplifican al máximo su prototipo y el nuevo coche tiene con un motor de 247 cc i 3 caballos de potencia. La simplificación también llega a las medidas, más corto, y con una línea mucho más austera. Su nuevo aspecto también le da un nombre particular, este nuevo prototipo es nombrado el “coca” debido a su parecido con la típica torta catalana.


En noviembre de 1953 la delegación da su aprobación y es matriculado, como segundo coche de la marca Tachó, con la placa verde de pruebas B-172. Efectúan un gran número de pruebas para ajustarlo al máximo con vistas a su futura producción.

El Coca durant el període de proves

En este momento aparece en escena la tercera clave del proyecto que supondrá AUSA: Maurici Perramón. Este es un empresario textil manresano y cliente habitual del taller de los hermanos Tachó. El nuevo socio sugiere la fundación de una nueva empresa, donde él aportará las primeras instalaciones, en la calle manresana de Mossèn Cinto Verdaguer, así cómo el capital fundacional. Maurici Perramón pasará a ser el director de la empresa, Josep Vila será el encargado del departamento de compras y personal, y los hermanos Tachó como responsables técnicos del proyecto.

LA FUNDACIÓN DE AUSA

En el año 1956 se funda la empresa AUSA (Automóviles Utilitarios SA). Su último prototipo (el coca) sirve de base de diseño del nuevo coche: el PTV 250. Guillem Tachó y su mujer viajan a Madrid a bordo del microcoche para obtener la homologación del “Ministerio de Industria”. Su viaje es una auténtica prueba de fuego tanto para el coche como para sus ocupantes, las condiciones meteorológicas adversas (- 10º C) y la falta de calefacción en el microcoche convierten la aventura en un pequeño calvario, que finaliza con la llegada a Madrid. Los ingenieros del ministerio ponen algunas trabas, aunque finalmente el PTV obtiene su permiso.

Dos de las patentes registradas en la creación del PTV

La producción del PTV revoluciona la vida manresana, un gran número de proveedoras de material para la importante industria textil local proporciona las diferentes piezas que AUSA se encarga de ensamblar para acabar realizando los últimos acabados.

Anuncio de la época del PTV


Su producción dura 5 años y salen de la fábrica unas 1.100 unidades del modelo 250. Es distribuido por la península y las Islas Baleares, incluidas algunas exportaciones a Portugal y hasta a los EEUU. Su precio oscila entre las 45.000 y las 55.000. El coche es bastante popular y recibe una gran aceptación del público, algunos hasta se aventuran a correr en competiciones de autos con él. En la sede de AUSA llegan a recibir una postal desde Alemania de un conductor de PTV que había llegado a bordo de su PTV 250 y que cuenta su gran satisfacción.

LA LLEGADA DEL 600

Los “Planos de Desarrollo” del gobierno franquista aparecen a escena, y con ellos el que ha sido considerado como una de las principales causas de desaparición de los diversos microcoches en el estado español: el Seat 600.


Las prestaciones que ofrece el nuevo coche no tienen comparación con las de los microcoches, i además cuenta con el respaldo financiero del estado, y con una gran fábrica con cadena de montaje que trabaja a un fuerte ritmo, sobretodo comparándolo con la fabricación manual de los microcoches.


Diferentes modelos nuevos no llegaran al mercado, como por ejemplo el nuevo PTV 400 del que solamente se hará un prototipo que aún hoy se conserva en AUSA, con un motor más potente y un poco más largo que el anterior. También quedan como proyecto la versión furgoneta del modelo 250, que solo llegará a unas cuarenta y cinco unidades producidas, todas con el motor en la parte posterior excepto una de uso propio con el motor delante.


En 1961 dejan de fabricarse definitivamente microcoches en la fabrica de AUSA, aunque esto no significa la desaparición de la compañía. Un año antes han empezado la producción de un pequeño artefacto con motor, tres ruedas y una cajetilla delante de uso industrial, es el famoso Dúmper, del que hoy AUSA es uno de los líderes mundiales.

Guillem Tachó con uno de los primeros dúmpers fabricados que ha sido reconstruido hoy en día

Podemos decir que AUSA es la marca de automóviles mas antigua que aún existe en el estado español, y que es el único fabricante de microcoches que ha sobrevivido al conocido “matamicros” el 600.

Història dels microcotxes - Història del PTV